EFOS (Empresa que Factura Operaciones Simuladas): el «fantasma». Emite CFDI sin tener activos, personal, infraestructura ni capacidad real para prestar lo que factura.
EDOS (Empresa que Deduce Operaciones Simuladas): quien utiliza esas facturas para deducir o acreditar. A veces a sabiendas… y a veces sin saberlo, por no validar a un proveedor.
El SAT publica en su portal las listas del 69-B con cuatro estatus: presunto, desvirtuado, definitivo y sentencia favorable. El peligroso es el definitivo: sus facturas se consideran sin efectos fiscales.
¿Qué pasa si dedujiste facturas de un EFOS?
Cuando tu proveedor aparece como EFOS definitivo, tienes 30 días para demostrar ante el SAT que las operaciones fueron reales (materialidad) o para autocorregirte eliminando esas deducciones.
Si tus pruebas no son suficientes u omites la autocorrección:
Pierdes las deducciones de ISR y el IVA acreditado de esas facturas
Vienen actualización, recargos y multas
Y en el extremo, el uso de comprobantes falsos es un delito que puede alcanzar prisión — la compraventa de facturas es además calificada como delincuencia organizada en casos graves
La buena noticia: quien tiene expedientes de materialidad sólidos (contratos, entregables, evidencia de entrega) defiende sus operaciones. Lo contamos a fondo en nuestro artículo de materialidad.
Focos rojos: cómo detectar a un fantasma antes de pagarle
Precio demasiado bueno o disposición a «facturar lo que necesites».
Empresa sin personal y sin activos que ofrece servicios sofisticados de inmediato.
Sin rastro físico ni digital: domicilio virtual o inexistente, sin sitio físico para visitas o juntas.
Objeto social «todólogo»: la misma empresa vende consultoría, construcción, publicidad y lo que se ofrezca.
Pide pagos raros: cuentas de terceros, efectivo, o esquemas de «devolución» de parte del pago.
Te ofrecen facturas sin operación (directamente): eso no es optimización fiscal, es un delito. Huye.
Tu protocolo de blindaje (5 pasos)
Consulta el 69-B antes de pagar a cualquier proveedor nuevo: la lista es pública en el portal del SAT y se actualiza constantemente.
Verifica su realidad operativa: constancia de situación fiscal, opinión de cumplimiento (32-D) positiva, domicilio verificable, referencias.
Documenta la materialidad de cada operación relevante: contrato, entregables, evidencia de recepción.
Monitorea recurrentemente: un proveedor limpio hoy puede aparecer en la lista mañana. Programa una revisión periódica de tu padrón de proveedores.
Paga siempre por medios bancarios identificables, de tu cuenta a la del proveedor.
Herramientas que hacen el trabajo por ti
Validar manualmente a decenas de proveedores cada mes podría ser mucho trabajo, con Buzón FH de FactureHoy, cada CFDI que recibes se valida automáticamente: que el emisor esté activo, que el sello sea vigente y con alertas ante emisores con problemas en listas del SAT. Tus deducciones quedan protegidas desde la bandeja de entrada.
Este Día de Muertos, pon tu ofrenda, disfruta el pan… y deja los fantasmas fuera de tu contabilidad. 💀
Escríbenos a ventas@facturehoy.com o llámanos al 81-5350-0660.
https://www3.facturehoy.com/wp-content/uploads/2026/10/facturasfantasmas.jpg10801920Viridiana Parra Trejohttps://www3.facturehoy.com/wp-content/uploads/2019/06/NUEVO-PAGINA-LOGO-Recuperado-1.pngViridiana Parra Trejo2026-10-27 17:46:172026-10-27 17:53:44Facturas fantasma: evita riesgos con el SAT
Si emites facturas electrónicas, hay una empresa detrás de cada una que casi nunca ves: el Proveedor Autorizado de Certificación (PAC). Es quien valida tu CFDI, le asigna el folio fiscal (UUID), le coloca el Timbre Fiscal Digital y lo reporta al SAT. Sin ese paso, tu factura no existe para la autoridad.
Por eso la noticia del 18 de octubre de 2026 encendió alertas en miles de negocios: cinco PAC perdieron su autorización y otros dos están en proceso de perderla. Si alguno de ellos certifica tus facturas, tienes menos tiempo del que parece para actuar.
En esta guía te explicamos, sin tecnicismos, qué pasó, cómo saber si te afecta y cómo cambiarte de proveedor sin que tu facturación, tu nómina ni tu cobranza se detengan.
Lo que anunció el gobierno el 18 de octubre
La Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno publicó el Comunicado No. 121. Según el documento, una auditoría del Órgano Interno de Control en el SAT encontró que siete proveedores de certificación realizaban operaciones con Empresas que Facturan Operaciones Simuladas (EFOS), conocidas como «factureras». Hasta esa fecha, la autoridad había revocado la autorización de cinco:
Nombre comercial
Razón social
Facturadorelectronico.com
Dot Net Desarrollo de Sistemas, S.A. de C.V.
DigiFact
Teledesic Broadband Networks, S.A. de C.V.
FactureYa
Servicios Tecnológicos Avanzados en Facturación, S.A. de C.V.
Los otros dos proveedores siguen en procedimiento administrativo y sus nombres no se han hecho públicos. De acuerdo con el comunicado, los siete en conjunto validaban alrededor del 20.53% de la facturación nacional: una de cada cinco facturas del país pasaba por alguno de ellos.
¿Por qué un PAC puede perder su autorización?
Ser PAC no es un permiso permanente. El Código Fiscal de la Federación (artículo 29 Bis) y la Resolución Miscelánea Fiscal fijan obligaciones técnicas, de seguridad y de cumplimiento que el SAT revisa de forma continua. La autorización puede revocarse, entre otros supuestos, cuando el proveedor:
Deja de cumplir los requisitos con los que fue autorizado;
Comete fallas en las validaciones que debe aplicar a cada comprobante;
Entrega información falsa durante las revisiones de la autoridad;
No mantiene la garantía que la ley le exige;
Acumula varias amonestaciones en un mismo ejercicio; o
Se relaciona con contribuyentes que emiten comprobantes de operaciones inexistentes.
Un dato que conviene tener claro: la relación de proveedores revocados que publica el SAT no indica el motivo de cada caso. En este comunicado la autoridad sí señaló la relación con EFOS, pero no hay que sacar conclusiones sobre otras revocaciones solo por aparecer en la lista.
Paso cero: averigua quién certifica realmente tus facturas
Muchos negocios usan un sistema de facturación (o un ERP, o el software de su contador) cuyo nombre no coincide con el del PAC que timbra. Es decir: tu app y tu certificador pueden ser empresas distintas. Para salir de dudas en menos de un minuto:
Abre el XML de cualquier factura reciente (con el Bloc de notas o el navegador).
Busca el nodo TimbreFiscalDigital y, dentro de él, el dato RfcProvCertif.
Ese es el RFC de la empresa que certificó tu factura. Compáralo con la lista de proveedores revocados del SAT o con la tabla de arriba.
Si timbras con varios sistemas (por ejemplo, uno para ventas y otro para nómina), revisa un XML de cada uno.
El reloj real: 30 días para timbrar, no 90
Aquí está la confusión más común. La regla 2.7.2.12 de la RMF prevé un periodo de transición de 90 días naturales a partir de que surte efectos la revocación. Pero ese plazo no es para que sigas facturando con normalidad:
Etapa
Qué pasa
Días 1 a 30
El PAC revocado todavía puede certificar los CFDI de sus clientes actuales. Ya no puede contratar ni atender a clientes nuevos.
Días 31 a 90
El proveedor deja de timbrar. Este tramo es para que cierre sus propias obligaciones con la autoridad, no para que tú sigas emitiendo.
Además, el día 1 no es la fecha de la noticia. Cada proveedor tiene su propio oficio y debe avisar a sus clientes la fecha exacta en que deja de certificar. Algunas de estas revocaciones se publicaron en la lista del SAT desde julio, agosto y septiembre, así que hay usuarios que ya podrían estar fuera de plazo. Revisa el aviso de tu proveedor hoy mismo.
¿Y las facturas que ya emití?
Respira: la revocación de un PAC no anula por sí misma los comprobantes que certificó correctamente mientras estaba autorizado. Aun así, conviene hacer tres cosas:
Respaldar todos tus XML, PDF y acuses de cancelación. Si el proveedor cierra su plataforma, podrías perder el acceso a tu histórico.
Verificar en el servicio de consulta de CFDI del SAT que tus comprobantes aparecen registrados.
Ubicar pendientes: facturas por cobrar que necesitarán complemento de pago, notas de crédito, cancelaciones en proceso o nóminas por timbrar. Esos documentos se emitirán ya con tu nuevo proveedor.
Y algo que preocupa a muchos: haber timbrado con un PAC que después fue revocado no te convierte automáticamente en EFOS. Lo que protege a tu negocio es que tus operaciones sean reales y estén respaldadas (contratos, pagos, entregables). Si tienes dudas sobre tu caso, revísalo con tu contador.
Plan para cambiarte en tres días
Un cambio de PAC bien planeado se resuelve en días, no en meses. Esta es una ruta práctica:
Cuándo
Qué hacer
Día 1
Confirma tu PAC (RfcProvCertif) y la fecha límite en el aviso del proveedor. Avisa a tu contador y a quien timbra la nómina. Descarga y respalda tu histórico: XML, PDF, acuses de cancelación y reportes.
Día 2
Haz inventario: RFC que emiten, tipos de CFDI (ingreso, egreso, pago, nómina, retenciones, traslado) y complementos que usas (Carta Porte, comercio exterior, etc.). Elige tu nuevo proveedor y contrata. Ten a la mano tu Certificado de Sello Digital (CSD) vigente y tu constancia de situación fiscal.
Día 3
Configura: carga tu CSD, importa clientes y productos, ajusta series y folios. Prueba cada tipo de comprobante, incluida una cancelación y un complemento de pago. Prueba cada tipo de comprobante, incluida una cancelación y un complemento de pago.
Cinco preguntas antes de elegir tu nuevo PAC
Esta situación deja una lección: el proveedor de timbrado no se elige solo por precio. Antes de contratar, pregunta:
¿Está autorizado y vigente? Compruébalo tú mismo en el portal del SAT, no te quedes con la palabra del vendedor.
¿Quién certifica realmente? ¿La plataforma es el PAC o revende el timbrado de un tercero? Mientras más intermediarios, más puntos de falla.
¿Cubre todo lo que emites? Facturación, nómina, retenciones, complementos y cancelaciones en un mismo lugar.
¿Cómo respalda tu información? Descarga masiva de XML, resguardo de tu histórico y acceso aunque cambies de plan.
¿Hay soporte de personas reales? En una contingencia fiscal necesitas a alguien que conteste, no solo un formulario.
Por qué cambiarte a FactureHoy
FactureHoy es una plataforma de Certus Aplicaciones Digitales, S.A. de C.V., Proveedor Autorizado de Certificación por el SAT desde 2011 con autorización No. 55708. Eso significa que la plataforma que usas y el PAC que certifica tus facturas son la misma empresa, sin intermediarios.
Facturación CFDI Web, Nómina CFDI y Constancias de Retenciones desde una sola cuenta.
Módulo de Cuentas por Cobrar para dar seguimiento a tus facturas y complementos de pago.
Módulo de Bóveda Fiscal para resguardar y consultar tus comprobantes.
Migración acompañada: un ejecutivo te ayuda a configurar tu CSD, importar catálogos y emitir tu primera factura.
¿Tu PAC está en la lista? No esperes a que falle un timbrado en día de nómina. Escríbenos por WhatsApp con la palabra CAMBIO al 8123911223 o solicita tu migración en ventas@facturehoy.com. Te ayudamos a cambiarte hoy.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos días tengo para cambiar de PAC si revocaron al mío?
El periodo de transición es de 90 días naturales, pero tu proveedor solo puede timbrar durante los primeros 30. La fecha exacta está en el aviso que tu PAC debe enviarte.
¿Mis facturas anteriores siguen siendo válidas?
Sí, la revocación no las invalida automáticamente si se certificaron correctamente. Respáldalas y verifica su registro en el portal del SAT.
¿Cómo sé qué PAC timbra mis facturas?
Abre el XML de una factura y busca el dato RfcProvCertif dentro del Timbre Fiscal Digital. Ese es el RFC del proveedor que la certificó.
¿Tengo problemas con el SAT por haber usado un PAC revocado?
No por ese solo hecho. Lo importante es que tus operaciones sean reales y estén documentadas. Si tienes dudas, consulta a tu contador.
¿FactureHoy es lo mismo que FactureYa?
No. Son empresas distintas. FactureHoy (Certus Aplicaciones Digitales) mantiene vigente su autorización como PAC con certificado 55708.
¿Puedo cambiarme sin dejar de facturar?
Sí. Si configuras y pruebas el nuevo servicio antes de la fecha límite, el cambio puede hacerse de un día para otro.
Este artículo es informativo y no sustituye la asesoría de un contador o abogado fiscal. Información vigente al 20 de octubre de 2026.
https://www3.facturehoy.com/wp-content/uploads/2026/10/blog-pac-revocado-facturehoy.webp9401672Priscila Marlene Herrera Rioshttps://www3.facturehoy.com/wp-content/uploads/2019/06/NUEVO-PAGINA-LOGO-Recuperado-1.pngPriscila Marlene Herrera Rios2026-10-20 22:37:072026-10-20 22:41:30¿Revocaron a tu PAC? Qué hacer para seguir facturando sin interrupciones
Octubre: diagnóstico (las dos semanas que valen oro)
Concilia ingresos.Compara tus CFDI emitidos contra tu contabilidad y tus depósitos bancarios. Toda diferencia tiene una historia: encuéntrala tú antes que el SAT. Ventas sin facturar (¿faltan globales?), facturas canceladas a medias, ingresos de plataformas sin conciliar.
Revisa tus pagos provisionales. Revisa tus pagos provisionales al mes de septiembre y cerciórate de no necesitar un recalculo de impuestos, ya sea por facturas canceladas o ingresos no facturados
Detecta deducciones sin factura. Ese anticipo a un proveedor, esas compras «que luego facturan»: persíguelas ahora que los proveedores existen y contestan.
Inventario de comprobantes: CFDI recibidos validados (emisores activos, no en listas negras), complementos de pago completos por cada cobro PPD del año.
Noviembre: ejecución
Ejerce las deducciones planeadas. Gasto deducible que harás de todos modos (equipo, mantenimiento, seguros, capacitación) conviene facturado Y pagado dentro del ejercicio.
Cuadra la nómina. Sueldos timbrados completos, prestaciones con su tratamiento correcto, y prepara el terreno del ajuste anual de ISR de tus trabajadores.
Cuentas incobrables. Si vas a deducir créditos incobrables del ejercicio, documenta ahora los requisitos (notoria imposibilidad de cobro, gestiones realizadas, avisos correspondientes).
Activos: bajas de activo obsoleto con su soporte, y las inversiones del año con su documentación completa para depreciación.
Diciembre: cierre operativo
Aguinaldos: pagados a más tardar el día 20, timbrados con su clave correcta y con la exención bien aplicada.
Últimos CFDI: las ventas de diciembre se facturan en diciembre; los cobros de diciembre llevan su complemento; las facturas PUE/PPD del mes, emitidas con lógica de cierre.
Corte de caja documental: XML del año respaldados, papeles de trabajo listos. Lo que tu contador necesitará en febrero-marzo, déjaselo servido.
Los tres errores clásicos del cierre
«Facturar todo» el 30 de diciembre: emisiones masivas de última hora sin sustancia son un clásico foco rojo — y suelen esconder ingresos o gastos mal ubicados en el tiempo.
Comprar «para deducir» cosas innecesarias: la deducción reduce el impuesto, no hace gratis el gasto. Deducir requiere que sea estrictamente indispensable para tu actividad.
Ignorar la evidencia: cerrar bien el año no es solo cuadrar números, es dejar el expediente (contratos, entregables, validaciones) que sostendrá esos números durante los próximos cinco años.
Empieza hoy: tu tablero de control
Todo el checklist anterior se simplifica cuando tu información está en un solo lugar. Con los reportes de FactureHoy ves en dos clics cuánto has facturado en el año, por mes, cliente y concepto; detectas PPD sin complemento; y descargas los XML que tu contador necesita. El cierre fiscal deja de ser arqueología y se vuelve administración.
¿Arrancamos tu cierre? Escríbenos a ventas@facturehoy.com o llámanos al 81-5350-0660.
https://www3.facturehoy.com/wp-content/uploads/2026/10/blog1920-x-1080-px.jpg10801920Viridiana Parra Trejohttps://www3.facturehoy.com/wp-content/uploads/2019/06/NUEVO-PAGINA-LOGO-Recuperado-1.pngViridiana Parra Trejo2026-10-20 18:51:572026-10-20 18:55:14Cierre fiscal 2026: Guía de Octubre
1. No presentar declaraciones a tiempo (o no presentarlas)
La más común de todas. Incluye el clásico «no debía nada, por eso no presenté»: las declaraciones en ceros también son obligatorias.
Monto aproximado: de $2,050 a $25,360 por cada declaración no presentada o presentada fuera de plazo por requerimiento; adicionalmente, presentar por corrección tras requerimiento genera multas mayores.
Se agrava con: recargos por mora (que subieron desde 2026) y actualización del impuesto omitido.
Hábito que la evita: calendario fiscal con recordatorios los días 10 y 15 de cada mes; si no hubo actividad, presentar en ceros toma 10 minutos.
2. No expedir CFDI o expedirlos sin requisitos
Negarte a facturar cuando el cliente lo pide, facturar sin los requisitos fiscales, o no entregar el CFDI correspondiente.
Monto aproximado: de $22,300 a $127,530 por cada infracción para el régimen general (menores en RESICO), y en reincidencia puede llegar a la clausura preventiva del establecimiento.
Hábito que la evita: un proceso de facturación ágil en punto de venta (o autofacturación para clientes) y personal capacitado: nunca debe ser «más fácil» negar la factura que emitirla.
3. Timbrar la nómina tarde (o no timbrarla)
Los recibos de nómina son CFDI y tienen plazos de emisión. El costo real va más allá de la multa: la nómina no timbrada no es deducible, lo que puede convertir un descuido en el impuesto más caro del año.
Hábito que la evita: timbrado el mismo día del pago, sin excepciones. Los sistemas de nómina modernos lo hacen en minutos para toda la plantilla.
4. Buzón tributario sin habilitar o desactualizado
Ya lo contamos a fondo en nuestro artículo del buzón tributario: no habilitarlo o no mantener medios de contacto vigentes es infracción directa.
Monto aproximado: de $3,850 a $11,540.
Hábito que la evita: habilitarlo una vez, revisarlo cada semana y actualizar el correo cuando cambie.
5. No atender requerimientos de la autoridad
Cuando el SAT requiere información o documentación y el contribuyente simplemente no responde, cada requerimiento ignorado escala la sanción y deja el problema de fondo sin resolver.
Monto aproximado: de $2,050 a $50,710 por no atender un requerimiento, con multas crecientes por cada requerimiento subsecuente.
Hábito que la evita: el mismo buzón revisado semanalmente + responder SIEMPRE dentro de plazo, aunque sea para solicitar prórroga cuando procede.
6. Errores en contabilidad electrónica y registros
No llevar contabilidad, llevarla con errores relevantes o no enviarla cuando se está obligado.
Monto aproximado: de $2,220 a $22,110 según la conducta.
Hábito que la evita: conciliación mensual y un flujo ordenado de CFDI: la contabilidad sana empieza en la factura bien emitida.
El patrón detrás de todas
Ninguna de estas multas requiere abogados fiscalistas para evitarse.
Requieren tres cosas: calendario (saber cuándo), proceso (saber cómo, siempre igual) y sistema (que el proceso no dependa de la memoria de nadie). La multa más barata es la que nunca se genera.
En FactureHoy ayudamos con la parte del sistema: facturación al día, nómina timbrada en tiempo, complementos bajo control y tu historial de CFDI ordenado para responder cualquier requerimiento sin drama.
Pon tu operación en piloto automático: ventas@facturehoy.com o 81-5350-0660.
Nota: los montos de multas se actualizan periódicamente por inflación; verifica los importes exactos vigentes en el momento de tu caso.
https://www3.facturehoy.com/wp-content/uploads/2026/10/blog1310.jpg10801920Viridiana Parra Trejohttps://www3.facturehoy.com/wp-content/uploads/2019/06/NUEVO-PAGINA-LOGO-Recuperado-1.pngViridiana Parra Trejo2026-10-13 18:30:302026-10-13 18:35:28Multas del SAT: cómo evitarlas
Es la diferencia que resulta cuando tus erogaciones en un año (gastos, adquisiciones, depósitos a otras cuentas, pagos de tarjetas, inversiones) superan los ingresos declarados para el mismo periodo. Cuando el SAT la detecta, presume que la diferencia son ingresos no declarados y puede cobrarte el ISR correspondiente, con actualización, recargos y multas.
Aplica a cualquier persona física — asalariados, RESICO, honorarios, arrendadores e incluso personas no inscritas en el RFC (a quienes se les considera como si hubieran obtenido ingresos por la totalidad de las erogaciones).
¿Cómo se entera el SAT de lo que gastas?
La autoridad recibe información de terceros de forma masiva y rutinaria:
Bancos: depósitos en efectivo, saldos, intereses, pagos de tarjetas de crédito.
CFDI: cada factura emitida a tu RFC es un gasto tuyo registrado (el auto, el viaje, la colegiatura, el restaurante).
Notarios: compras de inmuebles y vehículos.
Casas de bolsa y fintech: inversiones y movimientos.
Con eso, el cruce es aritmética simple. No hace falta que nadie te «investigue»: el algoritmo compara columnas.
Los casos que más atrapan a la gente
El préstamo sin soporte legal. Tu amigo te transfiere $750,000 para el enganche. Sin contrato de mutuo, para el SAT es un ingreso. Los préstamos, donativos y premios superiores a $600,000 en el año, además, deben informarse en la declaración anual para conservar su tratamiento.
«Préstame tu cuenta.» Recibes en tu cuenta los pagos del negocio de un tercero. Todos esos depósitos son tuyos ante la autoridad, y explicarlos después es cuesta arriba.
Ventas informales Tienes ingresos sin facturar. Cada depósito de tus clientes está construyendo tu expediente de discrepancia.
La tarjeta empresarial para gastos personales (o al revés): mezclar cuentas personales y del negocio hace imposible explicar los flujos.
Donativos entre cónyuges y de padres a hijos están exentos sin límite — pero de nuevo: deben poder demostrarse (transferencia identificable, relación acreditable, y su declaración informativa cuando corresponde).
Cómo protegerte (checklist práctico)
Factura todo lo que vendes. Es la vacuna número uno: ingresos declarados que cuadran con depósitos.
Documenta todo dinero que entra y no es ingreso: contratos de préstamo (idealmente con fecha cierta), constancias de donativos, finiquitos, herencias, reembolsos.
Separa tus cuentas: una para el negocio, otra personal. La mezcla es el enemigo.
Cumple con las informativas de préstamos, donativos y premios cuando superen los umbrales.
Conserva estados de cuenta de al menos 5 años: son tu memoria financiera.
No prestes tus cuentas. A nadie.
¿Y si ya me llegó una invitación por discrepancia?
El SAT primero notifica (por buzón tributario) el detalle de las erogaciones detectadas y te da 20 días para explicar el origen de los recursos. Es una oportunidad real: con documentación sólida, muchos casos se aclaran en esta etapa. Sin ella, sigue la determinación del crédito. Actúa rápido y con asesoría — y sobre todo, no la dejes sin responder.
La formalidad es la mejor defensa: si vendes, factura; si te prestan, documenta.
Con FactureHoy emitir una factura toma un minuto desde el celular, y tu historial queda ordenado y a la mano para explicar cualquier cifra.
Empieza hoy: escríbenos a ventas@facturehoy.com o llámanos al 81-5350-0660.
https://www3.facturehoy.com/wp-content/uploads/2026/10/0610.png10801920Viridiana Parra Trejohttps://www3.facturehoy.com/wp-content/uploads/2019/06/NUEVO-PAGINA-LOGO-Recuperado-1.pngViridiana Parra Trejo2026-10-06 18:42:532026-10-06 18:46:21Discrepancia fiscal: qué es y cómo protegerte
El SAT detecta irregularidades a partir de sus propios cruces de información: diferencias entre lo facturado y lo declarado, complementos faltantes, proveedores en listas negras, discrepancias con CFDI de terceros.
Te notifica por buzón tributario una resolución provisional, que puede venir acompañada de una preliquidación: el cálculo de lo que, según la autoridad, debes (contribuciones omitidas, actualización, recargos y multas).
Tienes 15 días hábiles para manifestar lo que a tu derecho convenga y aportar pruebas que desvirtúen las observaciones.
Desenlaces posibles: aclarar totalmente las diferencias, desvirtuar parcialmente, pagar por autocorrección fiscal, o bien, la autoridad emite la resolución definitiva, todo a través de Buzón Tributario.
El punto 4 merece releerse: el silencio equivale a aceptar. Una revisión electrónica no atendida se transforma en deuda líquida y cobrable sin que nadie haya tocado tu puerta.
Por qué el buzón tributario es la primera línea de defensa
Toda la revisión transcurre por medios electrónicos: la notificación llega al buzón y se tiene por hecha al cuarto día hábil, aunque no la abras. Un buzón sin medios de contacto actualizados —o simplemente ignorado— significa enterarte de la auditoría cuando ya existe un crédito fiscal en tu contra. Si aún no habilitas tu buzón o no lo revisas semanalmente, ese es el primer pendiente (te lo contamos a detalle en nuestro artículo sobre buzón tributario).
Cómo prepararte ANTES de que llegue
Haz tú mismo los cruces que hará el SAT. Concilia mensualmente: CFDI emitidos vs. ingresos declarados; CFDI recibidos vs. deducciones; complementos de pago vs. cobros PPD. Toda diferencia que tú detectes primero es una revisión que no ocurrirá.
Cuida a tus proveedores. Buena parte de las revisiones electrónicas nace de facturas de EFOS. Valida el 69-B antes de pagar y arma expedientes de materialidad de tus operaciones relevantes.
Ten tu evidencia lista y accesible. Quince días hábiles es muy poco tiempo para reconstruir operaciones. Es suficiente si tus XML, contratos, estados de cuenta y entregables ya están organizados.
Presenta declaraciones consistentes. Las cifras «redondeadas» o los ceros donde hubo actividad son focos rojos para los algoritmos de la autoridad.
Si ya te llegó: qué hacer en los 15 días
No dejes pasar días «para pensarlo»: arma un plan el día uno.
Lee con precisión qué observa la autoridad; responde exactamente eso, con documentos, no con argumentos genéricos.
Aporta pruebas organizadas: CFDI, pólizas, contratos, estados de cuenta, evidencia de materialidad.
Considera apoyo profesional desde el inicio, y evalúa la autocorrección cuando la observación sea fundada: las multas se reducen significativamente en etapas tempranas.
Existe también la posibilidad de un acuerdo conclusivo ante PRODECON, que suspende plazos y abre una mesa de diálogo.
La mejor auditoría es la que no encuentra nada
Las revisiones electrónicas castigan el desorden, no solo el incumplimiento.
Con FactureHoy tu facturación queda emitida, validada y respaldada en un solo lugar, con reportes que te permiten conciliar cada mes en minutos — exactamente los mismos cruces que haría la autoridad, hechos por ti primero.
Ordena tu información hoy y las notificaciones del SAT dejarán de dar miedo. Escríbenos a ventas@facturehoy.com o llámanos al 81-5350-0660.
https://www3.facturehoy.com/wp-content/uploads/2026/09/blog2909.png10801920Viridiana Parra Trejohttps://www3.facturehoy.com/wp-content/uploads/2019/06/NUEVO-PAGINA-LOGO-Recuperado-1.pngViridiana Parra Trejo2026-09-29 18:40:172026-09-29 18:43:39Revisiones electrónicas del SAT
Es la capacidad de probar, con evidencia objetiva, que los bienes se entregaron o los servicios se prestaron efectivamente. El razonamiento de la autoridad es simple: una factura es solo un documento; si detrás no hay rastro de la operación (quién la hizo, cuándo, cómo, con qué recursos), presume que la operación pudo ser simulada — especialmente si tu proveedor tiene perfil de EFOS (empresa que factura operaciones simuladas).
La carga de la prueba, en la práctica, recae en ti.
¿Qué evidencia guardar? Depende del tipo de operación
Compra de mercancías:
●Orden de compra y cotización
●Remisión o guía de embarque, evidencia de recepción en almacén
●Entradas de inventario, fotos de la mercancía, registros de series o lotes
●Correos de coordinación de la entrega
Servicios profesionales y consultoría (los más atacados):
●Correos, minutas de reuniones, bitácoras de horas
●Evidencia de la capacidad del proveedor: quién ejecutó, con qué personal
Arrendamiento:
●Contrato, evidencia del uso del inmueble (fotos, recibos de servicios, domicilio en papelería)
Publicidad y marketing:
●Campañas publicadas, métricas, capturas de pantalla, materiales producidos
La regla general: si un tercero imparcial pudiera reconstruir la historia de la operación solo con tu expediente, tu materialidad está bien armada.
El expediente de materialidad: hazlo hábito, no proyecto
El error más común es intentar armar la evidencia cuando llega la revisión, dos o tres años después, con proveedores desaparecidos y correos borrados. El expediente se construye en el momento de la operación:
1.Antes de pagar: verifica que el proveedor exista (domicilio real, personal, historial) y consulta las listas del artículo 69-B del SAT.
2.Al contratar: contrato firmado, aunque sea sencillo. Fecha cierta suma puntos.
3.Durante: guarda correos y entregables conforme ocurren. Una carpeta por operación relevante.
4.Al cerrar: CFDI validado + comprobante de pago + evidencia de recepción, todo junto.
Prioriza por monto y por riesgo: las operaciones grandes y los servicios intangibles merecen expedientes más robustos.
¿Y si mi proveedor aparece en la lista de EFOS?
Si el SAT publica a tu proveedor como EFOS definitivo, tienes un plazo de 30 días para acreditar la materialidad de las operaciones que celebraste con él (o autocorregirte). Aquí el expediente lo es todo: quienes pueden demostrar la realidad de sus operaciones conservan sus deducciones; quienes solo tienen la factura, las pierden — y en casos graves el asunto puede escalar a materia penal.
La base de todo: CFDI ordenados y proveedores validados
La materialidad empieza con higiene fiscal básica: saber qué facturas recibes, de quién, y tenerlas organizadas y accesibles. Con FactureHoy tus CFDI emitidos y recibidos quedan resguardados y buscables por proveedor, fecha y monto, y con Buzón FH cada factura recibida se valida automáticamente — incluyendo alertas si un emisor aparece en las listas del SAT.
Cuando la autoridad pregunta, el que tiene expediente responde en días; el que no, en pesos. Escríbenos a ventas@facturehoy.com o llámanos al 81-5350-0660.
https://www3.facturehoy.com/wp-content/uploads/2026/09/unafacturanobasta2209.png10801920Viridiana Parra Trejohttps://www3.facturehoy.com/wp-content/uploads/2019/06/NUEVO-PAGINA-LOGO-Recuperado-1.pngViridiana Parra Trejo2026-09-22 18:34:512026-09-22 18:42:51Materialidad de operaciones
Es un CFDI que agrupa todas las operaciones con el público en general (ventas donde el cliente no solicitó factura) de un periodo determinado. Se emite con:
RFC genérico: XAXX010101000
Nombre: «PÚBLICO EN GENERAL»
Uso del CFDI: S01 (Sin efectos fiscales)
Código postal: el de tu lugar de expedición
El detalle de las operaciones que ampara (con base en tus tickets o notas de venta)
¿Cada cuándo se emite? (la periodicidad importa)
Puedes emitirla de forma diaria, semanal o mensual, según tu operación. Quienes tributan en RIF tienen la opción de emitirla incluso bimestral. Dos reglas de oro:
La global debe emitirse a más tardar dentro de las 24 horas siguientes al cierre del periodo elegido.
El periodo debe corresponder al mes en que ocurrieron las operaciones: no «arrastres» ventas de agosto a la global de septiembre.
En temporadas de alto volumen (fiestas patrias, Buen Fin, Navidad) muchos negocios cambian a periodicidad diaria para simplificar el corte y la conciliación. Es válido y recomendable.
¿Qué pasa con los tickets?
Cada venta al público debe tener su comprobante de operación (ticket, nota de venta, registro de la terminal). La factura global se construye a partir de esos registros: cada concepto de la global corresponde a un ticket o al corte del periodo. Consérvalos: son el soporte documental de tu global.
Y el caso clásico: un cliente regresa días después pidiendo factura de su ticket. Existen 2 opciones:
Si el ticket fue representando por sí solo en un CFDI global, este se debe cancelar y posteriormente emitir el CFDI nominativo.
Si el ticket se facturó junto con otros tickets en un CFDI global, se deberá realizar un CFDI de egreso por el ticket a facturar y después hacer el CFDI nominativo.
Errores comunes (y caros)
No emitir la global. Tus depósitos y cortes de caja no cuadrarán jamás con tus CFDI. Ese cruce es automático para el SAT.
Emitirla con periodicidad incorrecta o fuera del plazo de 24 horas.
Usar el RFC genérico cuando el cliente solicita su factura. Si el cliente dio sus datos, la factura es nominativa; la global es solo para público en general.
Globales «de ajuste» para cuadrar diferencias inventadas: los importes deben salir de tus registros de venta reales.
Olvidar los impuestos. La global desglosa IVA como cualquier factura; tus precios al público ya lo incluyen y el CFDI debe reflejarlo correctamente.
Hazla en minutos, no en horas
La factura global no tiene por qué ser un ritual doloroso de fin de mes. En FactureHoy puedes emitirla en minutos: eliges el periodo, capturas o importas tus cortes de venta y el sistema arma el CFDI con el RFC genérico, la periodicidad y los campos exactos que exige el SAT. Y si un cliente pide su factura de un ticket, la autofacturación le permite generarla él mismo sin quitarte tiempo.
Que las ventas de esta temporada se disfruten dos veces: en la caja y en una contabilidad que cuadra. Escríbenos a ventas@facturehoy.com o llámanos al 81-5350-0660.
https://www3.facturehoy.com/wp-content/uploads/2026/09/facturaglobalblog1509.png10801920Viridiana Parra Trejohttps://www3.facturehoy.com/wp-content/uploads/2019/06/NUEVO-PAGINA-LOGO-Recuperado-1.pngViridiana Parra Trejo2026-09-15 18:31:372026-09-15 18:35:45Factura global: ventas al público general
Es un complemento del CFDI que acredita la legal tenencia y traslado de bienes en territorio nacional, con información de la mercancía, origen y destino, rutas, vehículo, operador y figuras del transporte. En la práctica, es el «pasaporte» de tu carga: viaja con ella y puede ser requerido en cualquier punto de revisión.
¿Quién lo emite y con qué tipo de CFDI?
Depende de quién realiza el traslado:
Contratas a un transportista (el caso más común). El transportista emite un CFDI de ingreso (te está cobrando el flete) con complemento Carta Porte. Tu obligación como cliente es proporcionarle datos correctos y completos de la mercancía: descripción, claves, cantidades, peso, origen y destino.
Trasladas con tus propios vehículos por carretera federal. Tú emites un CFDI de traslado (valor cero, a tu propio RFC) con complemento Carta Porte. Sí: aunque la mercancía sea tuya y el vehículo también.
Tramos exclusivamente locales. Cuando el traslado no implica tramos de jurisdicción federal, en vehículos ligeros, existen facilidades que pueden eximir del complemento o simplificarlo. La clave está en documentar bien la ruta: «no pasé por carretera federal» hay que poder sostenerlo.
Los errores que detienen cargas (y generan multas)
Claves de producto genéricas o incorrectas. La mercancía declarada debe corresponder con la transportada. En revisión, una discrepancia es un problema inmediato.
Distancias que no cuadran. El campo de distancia recorrida debe ser consistente con origen y destino declarados.
Datos del operador incompletos. Nombre, RFC y número de licencia vigente del conductor son obligatorios en autotransporte.
Confundir el tipo de CFDI. Emitir traslado cuando debía ser ingreso (o viceversa) invalida el amparo de la operación.
Emitirlo después del viaje. El complemento debe existir antes de iniciar el traslado, no regularizarse al llegar.
¿Qué consecuencias tiene no emitirlo?
Multas por no expedir el CFDI con complemento cuando se está obligado, imposibilidad de acreditar la legal tenencia de la mercancía en tránsito (con riesgo de que quede en depósito), y en materia de IVA, riesgo en el acreditamiento del flete. Además, desde la perspectiva de tu cliente, una entrega detenida es un problema comercial, no solo fiscal.
Cómo emitirlo sin sufrir
La Carta Porte tiene fama de compleja porque concentra muchos datos. La forma de domarla es la estandarización:
Cataloga una vez: productos con sus claves correctas, vehículos con sus datos, operadores con licencias vigentes.
Crea plantillas por ruta: si repites trayectos, no captures cada viaje desde cero.
Valida antes de timbrar: un sistema que revise congruencia de datos evita sorpresas en carretera.
Capacita a quien embarca: el complemento se llena con información de logística, no solo de contabilidad.
En FactureHoy emitir CFDI con complemento Carta Porte es un proceso guiado: catálogos precargados, plantillas reutilizables por ruta y validación completa antes de timbrar. Tu mercancía viaja con papeles en regla y tu operación no se detiene.
¿Tu negocio traslada mercancías?
Escríbenos a ventas@facturehoy.com o llámanos al 81-5350-0660 y te decimos exactamente qué te aplica.
https://www3.facturehoy.com/wp-content/uploads/2026/09/blogcartaporte0809.jpg10801920Viridiana Parra Trejohttps://www3.facturehoy.com/wp-content/uploads/2019/06/NUEVO-PAGINA-LOGO-Recuperado-1.pngViridiana Parra Trejo2026-09-09 18:27:262026-09-09 18:31:15Carta Porte: cómo emitirla sin errores
El estímulo fiscal aplica para pagos de servicios de enseñanza en instituciones privadas con validez oficial de estudios (RVOE), desde preescolar hasta bachillerato o equivalente. La universidad, posgrados, cursos extracurriculares, inscripciones y materiales no entran en el estímulo.
Puedes deducir las colegiaturas de:
Tus hijos o descendientes en línea recta
Tu cónyuge o concubino(a)
Tus padres (ascendientes en línea recta)
Tú mismo
Siempre que la persona no perciba ingresos anuales superiores a una UMA anualizada.
Montos máximos anuales por alumno
El estímulo tiene topes anuales por nivel educativo (montos de referencia):
Preescolar: $14,200
Primaria: $12,900
Secundaria: $19,900
Profesional técnico: $17,100
Bachillerato o equivalente: $24,500
Si pagas más que el tope, solo deduces hasta el tope. Si un alumno cursa dos niveles en el año (por ejemplo, pasa de primaria a secundaria), puedes aplicar el límite mayor.
Los requisitos de la factura (aquí se pierde la deducción)
Para que el SAT acepte la deducción, el CFDI que emite la escuela debe incluir el Complemento de Instituciones Educativas Privadas, con:
Nombre y CURP del alumno
Nivel educativo
Clave del RVOE de la institución
RFC del contribuyente que paga (tú, no el RFC genérico)
El campo «Uso de CFDI» contenga la clave D10 Pagos por servicios educativos.
Además, el concepto debe corresponder únicamente a colegiatura. Si la escuela factura «paquete escolar» mezclando inscripción y materiales, la deducción se complica: pide que la colegiatura vaya desglosada.
La forma de pago importa (mucho)
El pago debe realizarse con cheque nominativo, transferencia electrónica o tarjeta de crédito o débito desde una cuenta del contribuyente que deducirá el gasto. Pagos en efectivo = deducción perdida, sin excepciones.
Detalle importante: si la factura sale a nombre de mamá, pero paga la tarjeta de papá, la deducción se cae. El pagador y el receptor de la factura deben coincidir.
Cómo pedirle la factura a la escuela (checklist)
Entrega a la administración tu constancia de situación fiscal actualizada.
Indica el nombre y CURP del alumno y el nivel educativo.
Solicita que TODAS las colegiaturas del ciclo se facturen con tus datos (basta pedirlo una vez).
Verifica el primer CFDI recibido: que traiga el complemento educativo y tus datos correctos.
Guarda XML y PDF de cada mes (no solo el PDF).
Bonus: esto tampoco es deducible (para que no te sorprendas)
Inscripciones y reinscripciones, útiles, uniformes, cuotas de padres de familia, clases extracurriculares.
Cada factura bien pedida en septiembre es dinero que regresa en tu anual del próximo año. Y si eres la escuela: emitir estos CFDI con complemento educativo es tu obligación — en FactureHoy el complemento está integrado y el proceso toma minutos.
¿Facturas colegiaturas o necesitas ordenar tus CFDI?
Escríbenos a ventas@facturehoy.com o llámanos al 81-5350-0660.
https://www3.facturehoy.com/wp-content/uploads/2026/09/blog0109.png10801920Viridiana Parra Trejohttps://www3.facturehoy.com/wp-content/uploads/2019/06/NUEVO-PAGINA-LOGO-Recuperado-1.pngViridiana Parra Trejo2026-09-01 18:24:472026-09-01 18:30:40Colegiaturas deducibles ante SAT